Desde el Instituto Iberoamericano de Reducción de Daños (iiReda), nuestro director Paulo Egenau, exdirector social del Hogar de Cristo, reflexionó sobre los desafíos estructurales que enfrenta Chile en materia de pobreza, exclusión social y salud mental, en una entrevista realizada en el programa Pauta Propia.
En la conversación, nuestro director planteó que el país continúa abordando estos problemas desde respuestas fragmentadas y de corto plazo, sin una política pública sostenida que permita generar transformaciones reales en la vida de las personas.
En iiReda observamos que esta lógica se expresa en presupuestos insuficientes, equipos sobrecargados, debilidades en infraestructura y una red de servicios que no garantiza acceso oportuno ni continuo, especialmente para quienes viven en contextos de mayor exclusión.
“Tenemos presupuestos empobrecidos, equipos sobrecargados, infraestructuras deficitarias y una red nacional de servicios con acceso limitado”, señaló Paulo Egenau.
Políticas sociales sin continuidad ni mirada de largo plazo
Desde nuestra experiencia técnica y territorial, compartimos el diagnóstico de que la política social en Chile carece de continuidad institucional, evaluación permanente y estabilidad en los equipos que implementan programas clave para la ciudadanía.
Durante la entrevista, Egenau cuestionó el debilitamiento de la Alta Dirección Pública, señalando que la rotación constante de autoridades y equipos directivos afecta directamente la calidad y sostenibilidad de las políticas públicas, impidiendo consolidar procesos de largo plazo orientados a la reducción de la exclusión.
Pobreza, exclusión y miradas moralizantes
En iiReda sostenemos que la pobreza y la exclusión social no han sido abordadas históricamente como prioridades estructurales. A ello se suma la persistencia de enfoques moralizantes y punitivos que desconfían de las capacidades de las personas para transformar sus trayectorias de vida.
Nuestro director advirtió que crecer en contextos de exclusión genera impactos profundos y duraderos en la salud mental, el desarrollo y las oportunidades futuras, una dimensión que sigue estando insuficientemente considerada en el diseño de políticas públicas.
Salud mental y consumo de sustancias: una crisis de salud pública
Respecto al consumo problemático de drogas, desde iiReda relevamos que Chile enfrenta una crisis de salud pública caracterizada por una alta prevalencia y una cobertura de atención claramente insuficiente. Una parte significativa de las personas que requieren apoyo no accede a tratamientos oportunos ni pertinentes.
Asimismo, persisten modelos de intervención que reproducen el castigo y el sufrimiento como supuestos mecanismos de cambio, lo que no solo resulta ineficaz, sino que profundiza el estigma y la exclusión social.
Reducción de daños: un enfoque basado en derechos humanos
Desde iiReda promovemos la reducción de daños como un enfoque que reconoce la salud mental como un derecho humano y que sitúa la dignidad, la autonomía y la evidencia en el centro de las intervenciones.
Este enfoque propone acompañar los procesos de cambio respetando los tiempos, contextos y decisiones de cada persona, alejándose de prácticas como el denominado “amor duro” o la imposición del sufrimiento como estrategia terapéutica.
“La salud es un derecho humano y no puede seguir abordándose desde el castigo ni la estigmatización”, enfatizó nuestro director.
Exclusión social, violencia y pertenencia
Finalmente, desde iiReda compartimos la necesidad de ampliar la mirada sobre los fenómenos de violencia e inseguridad, especialmente en jóvenes, entendiendo que la exclusión social también configura formas de pertenencia e identidad.
Abordar estos desafíos requiere políticas preventivas, intersectoriales y de largo plazo, que vayan más allá de respuestas exclusivamente penales y consideren las causas históricas y estructurales de la exclusión.
La entrevista completa está disponible en: https://youtu.be/TgfX-vugadU?si=MOZuNds55iORON2F